Subí que te empomo!

 Descubrí el fenómeno un domingo, porque todos los fines de semana voy a lo de mi viejo en remis. Aunque voy siempre por las mismas empresas -sin que la tarifa se modifique-  el precio rara vez coincide de un fin de semana al otro. Aunque existen los GPS uno debe creer en la buena fe del remisero.

En la provincia de Buenos Aires los usuarios de remises están desamparados: una vez finalizado el viaje deben someterse sin excepción a la ceremonia: el chofer mira al tablero. Se hace un silencio y de repente expresa… “10 kilómetros! 40 pesos!”. Tenés que creerle al remisero y sus cálculos de buen navegante: A veces aciertan. ¿O será que cobran a “ojímetro”?

El “problema” es que desde que el celular con GPS llegó a nuestras vidas, cualquier cliente de remisero puede discutir las distancias, es decir el precio.

Trabajo en la calle: soy cronista. Eso hace que todos los días tenga que tomar remises para ir a todo tipo de viajes: Ezeiza, LaPlata, Tigre, Pilar, etc, etc. Esto me convierte en VIP en las dos agencias de remises de mi barrio. Sin embargo este tratamiento no impide que tres o cuatro veces por semana haya alguno que se quiera pasar de pillo. Ayer sin ir más lejos hice un viaje corto. Cuando pregunté el precio (y tras pasar por la ceremonia ya mencionada) el chofer me respondió con un seco “18”

Me pareció demasiado por un viaje de pocas cuadras, y al mirar el celu ví que la distancia recorrida no llegaba a los 3kms y medio… Hice entonces la multiplicación (incluso redondeándole la distancia a 4 kms y a $3,5 x KM me daba un total de $14) entonces les dije “A mí me da menos de 4 kms y no más de $14”

El remisero queriendo pilotearlarespondió entonces “Ah… SI SIEMPRE TE COBRAN ESO ESTÁ BIEN”

¿Alguien dijo que siempre me cobraban eso?  ¿las distancias fluctúan? O será que rige el “ojímetro”.
Me quedé pensando que habría que “aplicarle un correctivo” aunque fueran $4 pesos roñosos (o justamente por eso)

Cómo ya era la 3ra vez que me pasaba algo semejante en la semana –pese a mi condición de cliente y usuario que debería ser cuidado aunque sea por gastador- me puse a pensar si este era un problema sin solución ante el cual quienes no llevan un GPS encima están indefensos…

Encontré la solución y no en Bélgica, ni en New York, sino acá mismo en Argentina. En la ciudad de Córdoba existen Taxis y remises. Los primeros
están pintados de amarillo. Los segundos de verde. Pero ambos transportes
tienen relojes. Cuando pregunté por qué los remises tenían relojes como los
taxis me contestaron lo obvio: “Los de los taxis miden tiempo, los de los remis
miden distancia… ¿sino cómo sabés cuánto tienen que cobrarte?”

¿Será que Córdoba puede y Buenos Aires no?

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