17825saqueo

Todos vimos esas películas de prisiones en las que una gran fuga se prepara. Los presos se van enterando y uno a uno se van sumando al escape, de manera que cuando el motín arranca solo se queda en la celda el que cumple la pena al día siguiente y debe hacer buena letra. Algo así imagino que habrá pasado en algunos barrios marginales y con esos pibes que viven -TODOS LOS DÍAS- en el borde. “Vamos a saquear carnicerías bodegas y electrodomésticos… venís o te quedás en tu casa?”  Quién se quedaría en “la celda” ante un escape así? Ahora sí, le cuento lo que ví

Lo que ví fueron micros desvencijados con 20 o 30 personas recorriendo en busca de chinos y carnicerías. Vi barrios jodidos como “la Rana” en San Martín  enfrentarse contra la cana -piedras y palos contra posta de goma- en Balcarce y Paraná (San Martín) o como “Villa san Jorge” en avellaneda y Guatemala, Virreyes.

La policía con órdenes claras: no exponer la propia integridad ante supremacía numérica de los cacos (es decir siempre, porque eran bandas de 20 o 30 como ya dije). Limitados a la función preventiva -excepto que fuesen atacados por los saqueadores como conté en esquinas puntuales- se dedicaban a recorrer las zonas comerciales pidiendo a los comerciantes tuvieran a bien cerrar… justo 4 días antes de navidad!

Recorriendo negocios saqueados llego a la esquina de Avellaneda y acceso a Tigre (a 5 cuadras del Carrefour). Encuentro un supermercado con su personal en la puerta en actitud de defensa: “estamos aguantando lo que quedó. Entraron 20 y a la leche y los fideos ni los tocaron: fueron derecho al vino, asado y el ferné”

Le pregunto si estaban desbandados u organizados… “Organizadísimos -me contesta- primero entraron 3 que se ve que hacían punta, miraron y a los  pocos minutos estaban todos saqueando. Vinieron en un micro, y así se fueron”

Si hubiese sido un acto político hablaríamos de “punteros” con micros y gente llevada, pero esta vez no son las clásicas “doñas con los chicos”. Esta vez son pibes, bravos, de los que no te querés cruzar de noche por la calle.

Sigo recorriendo hacia la estación de vierreyes: el saqueo fue quirúrgico: una carnicera limpia los vidrios de lo que fue su vidriera; “No me dejaron nada de carne” Al lado, en la panadería vecina toman mate. A ellos ni los tocaron.

Frente a la estación de Virreyes veo mucha policía: qué custodian? una farmacia, por si los pibes buscan “pasta”

En el centro comercial de San Fernando está la calle Constitución. Llegando al canal ya no se ve movimiento comercial. En cambio me cruzo con motos policiales que llevan a tiradores con escopeta en el asiento del acompañante: uno de estos micros saqueadores ha llegado al centro y los comerciantes se enfrentan con los saqueadores, quizás envalentonados porque estos delincuentes resultan ser “20 pibes, todos menores”

En el negocio “Deja-vu” de Constitución al 200 alcanzan a saquear. Qué vende este negocio? fideos? carne? no: ropa de mujer. Al lado hay una juguetería con seguridad: desde ahí y desde los negocios de enfrente salen a boxearse con los saqueadores que prefieren huir a negocios más aislados.

Todos ataques muy puntuales, muy parecidos, con una misma matriz: barrios muy pobres soliviantados a fuerza de volantes y rumores de “entrega de comida para navidad en supermercados”y por otro lado Gavillas en micros cometiendo lisa y llanamente “robos en banda y en poblado”

Muy distinto al 2001. Sin la clase media espontánea. Lo interesante sería ver quién le da y cómo el tinte político a este armado delictivo

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