Del cierre de los manicomios al desamparo de los enfermos mentales: otra explicación posible a las matanzas por tiroteos en EE.UU.

Se ha vuelto casi “normal” recibir la noticia de que en alguna parte de EE.UU. una persona ha disparado sobre la gente en algún espacio público provocando una masacre. Se vuelve cada vez más evidente que la gente apretando el gatillo padece severos trastornos, facultades  mentales alteradas y cuadros graves por los que no están recibiendo tratamiento. De acuerdo con diversos profesionales de la salud mental, muchas de estas tragedias serían evitables si las personas que ejecutan este tipo de acciones recibiese el tratamiento y la medicación adecuada.

En los últimos años ha habido cambios en la manera en que los estadounidenses manejan el problema de los enfermos mentales: los internados para este tipo de pacientes han ido cerrando y la forma de contener a una persona en una institución de este tipo se complicó requiriendo la instrucción de un juez que considerara que estas personas eran potencialmente peligrosos para sí mismas o terceros. En reemplazo de este tipo de terapia y de los manicomios se instrumentaron  las llamadas “casas de día” con terapias transitorias y seguimiento profesional a los pacientes con enfermedades mentales. Sin embargo –por la crisis- muchas de estas instituciones colapsaron dejando a miles de pacientes mentales graves a la deriva.

La consecuencia no pudo ser peor: estos pacientes graves fueron abandonados a una vida de “homeless” en libertad o bien a las prisiones (algunos encarcelados por ejemplo por violar un domicilio solo para entrar a dormir)

En el caso de los tiroteos a civiles parece repetirse el cuadro del adolescente o adulto joven, solitario, de mirada extraviada, que en algún momento llamó la atención por su comportamiento bizarro, pero no lo suficiente como para ser tratado médicamente.

Así empezaron entonces a repetirse situaciones de asesinatos mucho más relacionados con el paradigma “salud/enfermedad” que con el de “bien/mal”.

Según muchos psiquiatras que tratan pacientes con cuadros semejantes, estos comportamientos no parecen enfermizos para los pacientes que se sienten normales y que habitualmente encuentran una explicación lógica en sus mentes. Generalmente se trata de voces que les explican lo que tienen que hacer o imágenes que se les aparecen y los “obligan” a hacer las cosas que terminan haciendo.

Los profesionales coinciden en señalar que muchos de estos asesinatos bajo la forma de matanza o tiroteos están relacionados con el sistema de salud estadounidense. Más de la mitad de estos hechos son cometidos por gente con agudos cuadros mentales, generalmente esquizofrenia que –en caso de haber sido tratados- se hubieran podido evitar.

Baste como ejemplo que 5 semanas antes del tiroteo de “Navy Yard” el tirador (Aaron Alexis) le dijo a la policía que estaba recibiendo voces enviadas por extraños con aparatos de micro-ondas. Si hubiese sido inmediatamente llevado a una guardia psiquiátrica el tiroteo (que dejó 13 muertos) podría no haberse producido nunca.

Un joven llamado Sam Lee Chou en Virginia, en 2007 estaba actuando tan extrañamente que una corte le ordenó “tratamiento mental”. La orden nunca se cumplió y acabó matándose tras asesinar 32 personas.

Antes de que en julio de 2012 James Holmes se vistiera de “Joker” y asesinara 12 personas en un cine de Colorado, la policía de la Universidad de Colorado había advertido que era potencialmente violento. Holmes se había graduado allí como un brillante estudiante del cerebro, hasta que algo no salió bien con el suyo.

El dr. Jeffrey Lieberman, titular de la Asociación Psiquiátrica norteamericana dice que eso no es tan inusual: “ Uno puede ser el mejor de la clase a los 20 y al año siguiente desarrollar esquizofrenia y cambiar radicalmente la naturaleza de su comportamiento: ser un estudiante dotado a los 20 y un psicótico a los 21”

Este tipo de cambios suelen producirse en el final de la adolescencia o en el comienzo de la madurez afectando juicio y percepción: “verán cosas que no están allí y escucharán voces que solo están en sus cabezas, muchas veces hablando en 3era persona o diciéndole al individuo que es una persona horrible, que los que están a su alrededor no lo quieren y que la única forma de acallar esas voces sería matando a esa gente que lo rodea”

Convenientemente tratados, estos individuos cuentan que gracias a la medicación ya no sienten esas voces ordenándoles lastimarse o asesinar a otras personas, aunque muchos terminan por abandonar la medicación debido a los efectos colaterales que -también- estas drogas producen.

Existen casos reportados de adolescentes que no salen de sus casas porque creen que la gente quiere matarlos. Sin embargo se comunican a través de las redes sociales sin mayores inconvenientes.

L0 preocupante es que -según estimaciones de organizaciones psiquiátricas- la mitad de los 7 millones de personas con diversos grados de esquizofrenia en los EE.UU. no está siendo tratadas.

Esto sucede en una sociedad que estuvo en contra de los manicomios y pidió por sus cierres,  pero en cambio, no levantó la voz cuando los enfermos mentales fueron abandonados a su suerte convirtiéndose en homeless o yendo a parar a las  prisiones

(Fuente: 60 minutes CBS- NY Times – ABC News

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s