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Se está definiendo la continuidad de la copa libertadores. El primer partido ya lo ganó River 1 a 0 con gol de sánchez. En el segundo ha terminado el primer tiempo de un partido donde a Boca le cuesta muchísimo pasar el mediocampo, no ha tenido situaciones de gol, apenas un tiro al arco y algunos de sus jugadores están amonestados como resultado de la impotencia. River tranquilo, parece tener la situación controlada. Para peor, un gol millonario valdría doble.
El clima es de tensión, esta noche sí o sí habrá definición. Sin embargo, cuando van a salir a jugar el segundo tiempo, pasa lo que todos vimos: agresiones en la manga, jugadores visiblemente dañados por la acción de un gas tóxico, corridas.

Ante esto lo que sucede es que los jugadores de Boca encabezados por su técnico, comienzan a increpar a los de River apurándolos para que sigan el partido estén como estén. Orion, el Cata, Perez, Osvaldo… los indignados son ellos. Los de River parecen en Shock.
Y en medio de esta situación crítica, aparece un drone sobrevolando las cabezas de los jugadores con un fantasma de la b. El objetivo es evidente: amedrentar a River.

Es mi modesta opinión que lo que trataron de hacer fue torcer desde afuera de la cancha la historia que no estaban pudiendo cambiar desde adentro: desde un principio se sabía que Boca tenía una diferencia perdedora de cero a uno y de “gol de visitante vale doble” pero había confianza las posibilidades de Osvaldo y los suyos.
Con el correr de los minutos quedó claro que River estaba muy bien plantado y que la patriada xeneize se diluía.
Entonces, se buscó sacar a River de su eje generándole una suspensión que quizás estaba pensada para durar, digamos 20 minutos, de manera de tratar de sacar una ventaja cómo se hace el básquet pidiendo minuto. Pero las cosas se complicaron mal. Quedaba claro que para River no era cuestión de “Secarse las plumas y seguir”.

Se quería enfriar y asustar a los jugadores. Así me lo confirma el drone sobrevolando las cabezas quemadas con un fantasma de la B, mientras toda la bombonera puteaba.

En qué momento deja de ser una cuestión copera y folklórica y pasa a ser una agresión? cuando se le va la mano al que hizo el gas tóxico? Cuándo todo un estadio putea coreando “vamos a matar a otros dos”? Es esto el resultado de una interna polìtica? es un tema entre barras? es cuestión de “un hijo de puta” o “un seguridad” como braman las huestes xeneizes por redes y medios? lo que haya sido, más allá de las cuestiones internas que tengan en Boca, lo cierto es que  salió mal.

Para Boca sale mal porque fueron suspendidos cancha y partido. Y para River porque no se pudo festejar lo que estaba ganando en la cancha: 1 a 0 en el monumental y 0 a 0 en un partido donde a boca le costaba pasar el mediocampo y river estaba lejos de sufrir.

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