USA2Day

Al principio me costó entender el por qué de tanta resistencia desde adentro, desde sectores políticos cuando este no se trataba de un acto partidario. Hoy, el día después creo ver algunas cosas más claras.

Decía Marcela Ojeda en una nota que le hicimos el sábado que si iba a la Plaza el 10% de la gente que se había involucrado por las redes sociales, estaríamos ante un evento masivo. Hoy que sabemos de su importancia real y de sus repercusiones, algunas cosas parecen más claras.

Que ciertos sectores de la izquierda intentaran aparatear la marcha era de manual, pero… por qué se alzaban voces opositoras a una causa social tan masiva y tan importante?

De movida hubo que salir a cruzar una campañita que trataba de instalar “A la marcha la organiza Clarín”.

Entonces se escuchaban voces de 2da y 3ra línea decir: “Nosotros tenemos años militando en la causa feminista… estas chicas quiénes son? De dónde salieron? Quién las manda?”, Parecían voces de gente chiquita, con mucha envidia por la sensibilidad de mis colegas para descubrir y encarnar un reclamo por el que la sociedad sufría mucho y en silencio. Debe haber sido difícil para algunas cabecitas entender de dónde provenía esa fuerza convocante: de qué estructura? con qué fondos?

Entonces supimos del recelo de ciertas autoridades: “Hacia dónde va la marcha?” (no se marchaba, sino que era un acto) Contra quién es? Qué piden?” Me parecían recelos lógicos de gente con cargos que defender ante un posible nuevo “18F”…

Hoy creo que siempre tuvieron claro que el interés de las organizadoras no era partidario o antigubernamental, SIN EMBARGO la iniciativa se involucraba con planes preexistentes y generaba preocupaciones.

Primero y fundamental: porque se iba a movilizar mucha gente por fuera del control del aparato y si bien no era el 18F esto no era el festival de la militancia del 25 de mayo.

También porque esto los ponía ante una encrucijada molesta: No ir y ausentarse de una auténtica causa, una convocatoria popular y masiva o bien ir y exponerse a los insultos de gente opositora. Porque para esto sirve “la Grieta” para generar un micro clima de vivero dividiendo los lugares en propios o de la contra. Entonces solo se mueven en lugares colmados de militantes que les dicen cuán bellos e inteligentes son: “Espejito, espejito”.

De esta manera vimos ayer una plaza colmada por gente independiente y –en paralelo- los micros del aparato conque “se blidaron” dirigentes para no cruzarse con contras.

Tercero: es bien sabido que a la presidenta le gusta ser ELLA quien fija la agenda (y no la prensa ni el grupo) si bien esta causa era diferente y no se trataba de hacer “antigobierno” si podía llegar a poner en tela de juicio lo hecho y lo omitido en cuestión de femicidios durante estos años.

Decía que a Cristina le gusta ser ella quien fija la agenda: debió entonces “primerear” con unos tweets la noche antes.

No debe haber sido agradable para los mentores del “microclima vivero” una plaza se que saltara la Grieta tan cuidadosamente instalada uniendo a propios y extraños en un acto común, instalando la problemática del femicidio por sobre las decisiones de Balcarce 50 en plena agenda pre-electoral.

Hoy no hay medio importante en el mundo que no esté reflejando lo sucedido anoche en Plaza Congreso. Ahora vendrá la discusión de si la culpa es los jueces y Tinelli, del gobierno, de los diputados o de todos nosotros…

Pero saben qué?

BIENVENIDA DISCUSIÓN!

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