Te escribo a vos, que estás en cualquiera de los dos lados de “la Grieta”: no te parece que ya estaría estando de acusar al otro de imbécil y chorro nomás porque está del otro lado?

No te parece que reduciendo todo a trazar una línea y pararte en uno de los dos lados le pegaste a gente valiosa y bancaste a verdaderos IM-PRE-SEN-TA-BLES?

No te das cuenta de que “La Grieta” fue una fenomenal simplificación del pensamiento crítico para que los líderes gozaran de dos bandos perfectamente alineados que no les cuestionaban nada?

Todo lo que hizo el otro lado, “el lado oscuro” sin dudas, está mal?

No sería tiempo de volver a ponerte tu cabeza sobre los hombros y -A la vez de enorgullecerte por las conquistas de tu sector- preocuparte también de que ningún caso de corrupción quede impune? Porque el que roba en el Estado es el responsable de la gasa que falta en la salita y las cosas chanchas no son puercas según de qué bando sucedan…

Estoy convencido de que si los argentinos nos sentamos a ver qué cosas queremos y qué cosas no, las diferencias no son tantas y la grieta se desdibuja: como ejemplos vayan la AUH y el FMI respectivamente.

Sigamos defendiendo nuestras convicciones y volvamos a respetar nuestras diferencias, porque la grieta fue eso: la pérdida funcional del respeto mutuo.

Tengamos la fuerza necesaria para volver a discutir en calma sin querer suprimir al otro.

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