Paremos la pelota un minuto: corrámonos  de la coyuntura y sus explicaciones.

Estamos mayormente de acuerdo en que la facturas que veníamos pagando eran regaladas, en que había que ir sacando los subsidios en orden de normalizar las tarifas? 

Si la respuesta es “Si” seguí leyendo. Si es no, no pierdas tu tiempo.

Ahora bien: es posible que de una factura de 300 pesos se pase a otra de 3000? Te parece lógico? Es esto “viable”?

Esto cifra el eterno drama del péndulo argentino, de pasar de un extremo a otro sin terminar jamás de definir un rumbo medio o extremo, pero marcado, decidido, definido. Excepto que la indefinición fuese nuestro rumbo: vagar por las diversas márgenes de la política sin hacer base en ninguna.

Seguramente un poco de gas para uso doméstico no fuese tan barato como $300 ni tan caro como $3000…

Pero eso es puro sentido común y -Se sabe- este es el menos común de los sentidos.

Anuncios