Si sos macho, anímate:

no veas el “Ni Una Menos” como algo genérico, ponele caras a esas mujeres, y que sean rostros queridos.

Pensá por Ejemplo en tu hermana siendo hostigada física y verbalmente por un novio posesivo y celoso.

Visualizá a tu vieja siendo agredida por un colectivero que la insulta y la deja tirada en la parada.

Imaginate a tu hija doblando la esquina en donde unos barras están tomando.

Y si sos macho, animate a ponerle a tus mujeres amadas la cara de Lucía, de Ángeles, de Candela…

O acaso pensás que a ellas no les puede pasar?

De eso se trata: de no sentarse a esperar a que les pase. De no dejarlas solas.

Tienen razón los críticos inmóviles: todas las violencias son condenables, es cierto que una marcha no basta. Pero es fundamental que la sociedad visualice como a un cobarde hijo de puta al que usa de la fuerza física abusando de nuestras diferencias de género.

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