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La semana pasada el gobierno sufrió varios golpes que lo obligaron a rectificar políticas e intenciones previamente anunciadas: en tan solo 5 días hábiles Macri vio caer el acuerdo por la “Reforma Política”, tuvo que acceder a tratar “Ganancias” antes de fin de año, debió aceptar la “Emergencia Social” que rechazaba y tuvo que sufrir en persona los reclamos de la UIA y su “cierre de año complicado”

Nadie debe haber celebrado más el feriado de este lunes que el gobierno: es que para reponerse de la terrible semana pasada, con dos días no alcanzaba.

Una de las reformas más anunciadas y deseadas por Macri se pulverizó junto con el acuerdo con el peronismo para pasarla por el Senado y la confusión de creer que “negociar con los gobernadores es como negociar con los senadores”. Desde el arranque de su gestión, el presidente había manifestado su intención de que las próximas elecciones ya se celebraran con voto electrónico. Esa posibilidad cayó en el Senado la semana pasada.

Pese a que Macri había anunciado en campaña que “En su Gobierno los trabajadores no pagarían Ganancias” el Gobierno pretendió pasar para “el año próximo” la discusión de este tema. Tanto así que el propio Jefe de Gabinete Marcos Peña había declarado que las reformas en Ganancias “serían retroactivas al 1ro de enero de 2017” (es decir, retroactivas hacia el futuro…) Pero el Massismo hizo fuerza en el Congreso y le arrancó al PRO sesiones extraordinarias y la promesa de que Ganancias se trataría antes de fin de año, en lo que será una discusión complicadísima con cantidad de proyectos y la iniciativa oficialista siendo rechazada por todos los demás sectores, incluidos los gremios que la tildan de “Amarreta”. La intención de aplazar la discusión de Ganancias un año más cayó el Diputados la semana pasada.

Macri no quería saber nada con la intención del peronismo y los piqueteros de declarar la “Emergencia Social”. Desde su rincón decían cosas tales como que “Los empleos no se crean por una ley” y aseguraban que sus diputados trabarían la norma en comisión impidiéndole que llegara a tratarse sobre tablas. Pero la presión de las marchas y protestas piqueteras, más la amenaza de paro y el temor por unas fiestas de fin de año complicadas le torcieron el brazo al gobierno, que tuvo que salir a “arreglar” con dirigentes con gran futuro pero de poca trayectoria como Daniel Menendez. La intención de eliminar la discusión de la “Emergencia social” de la escena política también naufragó esta semana.

Finalmente, Macri fue la semana pasada a la “22 Conferencia de la Unión Industrial Argentina”. Improvisó un discurso estimulante en el que instó a los empresarios a invertir, pero se encontró con algo que no esperaba: una respuesta. Kaufmann Brea, titular de la UIA le dijo sin vueltas: “Este ha sido un año muy malo”. Y apeló a palabras del tío de Macri y ex titular de la UIA, Jorge Blanco Villegas, para reclamarle más protección contra las importaciones: “Ningún país regala sus mercados”. Kaufmann Brea dijo además que la Industria caerá este año un 4.5%, alertó que 2016 cerrará con 50.000 empleos menos que en 2015 y se quejó por la fuerte presión tributaria y el atraso cambiario. El Gobierno tuvo que prometer la baja de la tasa de interés y la revisión de la “totalidad” de los convenios colectivos de trabajo a los gremios la semana pasada.

Lo dicho:  la semana pasada fue demoledora para el Gobierno. Por eso a Macri no le vendrá nada mal el retiro espiritual  junto con su gabinete de ministros que se prepara para este fin de semana.

Cuentan que hay un antecedente de esto: Raúl Alfonsin se replegó con su gabinete en 1984 en Chapadmalal, después de que el Senado (no existen casualidades) le tumbara la reorganización del sistema sindical argentino por medio de una ley que fue conocida como “Ley Mucci” que era el apellido de su ministro de Trabajo. Tras aquel primer “retiro” (por entonces no se le llamaba así) Alfonsín volvió con energiía… y gabinete renovado: Dos meses después, Casella reemplazaba a Mucci al frente del ministerio.

Macri se va este fin de semana a su “retiro espiritual” tras haber asimilado todos estos golpes juntos, con un gabinete de ministros.

¿Volverá con el mismo?

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