Chocobar, héroe o villano?

Policía que salva vidas en acto heroico o asesino de uniforme que mata por la espalda? Como todo en la Argentina de los últimos años, el caso de un policía que mató a un delincuente en el barrio de La Boca cayó en “La Grieta”, pero… en el afán por utilizar políticamente el caso: se está interfiriendo en la Justicia?

El pasado 8 de diciembre Frank Joseph Wolek, un turista norteamericano que sacaba fotos en Olavarría y Garibaldi, fue abordado por dos delincuentes que quisieron robarle su cámara.

El hombre se resiste pero uno de los ladrones, un joven de 18 años llamado Pablo Kukoc saca una punta y la da 10 puñaladas. Luis Chocobar está pasando por el lugar: trabaja como policía local en Avellaneda. Va de civil, no está de servicio, pero al ver lo que sucede decide intervenir: Extrae su arma y da la voz de “alto, policía”.

Hasta allí, lo que podemos establecer mayormente con consenso. Sin embargo, a la manera de aquellos cuentitos de nuestra infancia en los que se nos instaba a seguir “tu propia historia” el relato acá se divide en dos:

El relato de Chocobar dice que ante su identificación como policía, el delincuente intenta huir, entonces realiza unos tiros al aire. Ante esta situación, Kukoc todavía armado con su punta, se le va encima y Chocobar, tapándose por miedo con una mano y disparando con la otra, lo baja. En su relato afirma que el delincuente no se tiraba al suelo como él le ordenaba y por eso le hizo disparos de la cintura para abajo, ante lo que el delincuente empieza a obedecer. En ese momento en que se agacha recibe el disparo letal en el tórax, pero que iba abajo. Esto, claro está, según la versión del policía.

La declaración de Chocobar: “Disparé porque se venía contra mí y tenía miedo”

Desde los organismos de DDHH dan otra versión: el delincuente sale corriendo, chocobar lo sigue 3 cuadras a los tiros hasta que finalmente lo asesina de un balazo por la espalda, pese a que Kukok previamente había recibido un disparo que le había quebrado el fémur dejándolo fuera de combate. Una situación inadmisible para un profesional que porta armas ante un delincuente que ha cesado de delinquir y está en fuga.

Esta semana el juez interviniente en la causa, dr. Enrique Gustavo Velazquez del Juzgado Nacional de Menores, procesó a Chocobar por “Homicidio por exceso en legítima defensa”, embargándolo además por $400 mil.

Hasta aquí lo que podríamos definir como “situación judicial” de Chocobar. Sin embargo, tras conocerse lo actuado por el juez, las quejas públicas formuladas por el policía y anticipándose ante una evidente decisión condenatoria, se ha producido una reacción política de embergadura:

El presidente Macri recibió sonriente a Chocobar, estrechó su mano y lo felicitó por su valentía. Más allá de lo gestual, comprometió ayuda del estado para el policía, algo que la ministra Bullrich expreso de la siguiente manera:

“Lo que vamos a dar es una defensa legal, que es poner abogados para que den un punto de vista alternativo al que tuvo el juez. Y también hay una cámara.”

De los dichos de la ministra surge que ya en el gobierno “dan por superada” la primera instancia a cargo del dr. Velazquez de la que seguramente Chocobar saldrá condenado.

Desde la oposición hablaron de “un hecho inédito en democracia” por tratarse Chocobar de un procesado por homicidio, al que además se le permite ir de uniforme y se lo considera públicamente un valiente mientras hay un proceso judicial en curso que debe manifestarse sobre su situación.

Para este sector, Macri ha incurrido en una clara injerencia sobre la Justicia, una presión que sienta dos precedentes: se alienta al gatillo fácil y se pasa por encima de jueces y fiscales en pretendida busqueda de una instancia superadora.

Del lado gubernamental consideran que la decisión del dr. Velázquez da vuelta las cosas convirtiendo en víctima al victimario y desprotegiendo a la sociedad porque manda a los efectivos el mensaje de que no deben involucrarse ante hechos delictivos, situación que propiciaba el gobierno anterior, pero ya no el actual.

En el gobierno van más allá y se hacen cargo de la injerencia en la Justicia: El diario “La Nación” publica hoy que “Fuentes de la Casa Rosada dijeron a LA NACION que la reunión fue un gesto del Presidente a las fuerzas de seguridad para que no retrocedan ante el delito. Y una señal hacia el Poder Judicial: Macri quiere “cambiar la filosofía” garantista de algunos jueces.”

Fuerte gesto del Gobierno en apoyo de los policías y contra el garantismo

Así las cosas queda claro que hay dos situaciones en curso: una policial-delictiva en la que debe aclararse si la actuación de un efectivo ante un delincuente que acababa de dar 10 puñaladas a un turista es la correcta o si se trató de un homicidio por exceso de legítima defensa. Pero también existe un segundo escenario político en donde el actual gobierno plantea si la  sociedad argentina quiere o no en el Poder Judicial al garantismo Zaffaroniano que el gobierno anterior nos legó.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s