Gracias viejo, hasta que nos volvamos a encontrar.
Habían pasado pocas semanas del campeonato de México, la referencia es indeleble. Yo tenía 16 años, y aunque estaba en plena adolescencia, mi padre seguía siendo para mí casi omnipotente. … Seguir Leyendo Gracias viejo, hasta que nos volvamos a encontrar.