Todavía recuerdo el frío de esa madrugada en Copiapó: si no hubiese sido por la adrenalina me mataba la hipotermia, pero la ansiedad era tan grande que el frío solo se sentía cuando cada tanto se hacían silencios oscuros en el desierto. Las luces en la nada, iluminando sectores vacíos, parecían un “set” y le daban a la mina un tinte cinematográfico. Pero esto no era ficción. Hasta que el 1er rescate trajo a uno de los mineros a salvo y presentimos que sería un día glorioso.

fenix

Cómo no recordar la salida del sol en el desierto?  cómo olvidar el increíble paisaje de Copiapó cuya proximidad con el cielo parece mayor? Llegué en medio de la expectativa de la salida del primero de los mineros. Fui durante la operación “San Lorenzo” al hospital dónde los trasladaban y atestigué la salida del último de ellos de la mina en medio de una fiesta popular en la plaza a de Copiapó en dónde se respiraba un aire semejante a que Chile hubiese ganado un mundial.

Mi recuerdo al cumplirse 3 años para esa cobertura que me tuvo despierto y activo más de 24 hs, que me “amaneció” en el desierto con una adrenalina tal como para no sentir frío, calor, amplitud térmica ni sueño…

copi

Anuncios