bataclan

“Hemos dado un paso más en nuestra estrategia de aplicar presión sobre los líderes del Estado Islámico”. Es viernes por la mañana y quien pronuncia la frase es Josh Earnst, el vocero de la Casa Blanca.

No se refiere a un mero acto político, sino más bien al resultado de una acción militar. Según el Pentágono, “Existe certeza razonable” de que el objetivo conocido como “el Jihadista John” ha sido abatido.

De acuerdo con la misma fuente se trató de un ataque de drones. Sin embargo, una foto del cadáver es exihibida. Como sea, el muerto es un líder del ISIS.

Nacido en pero criado en Londres, lugar que dejó en 2013 para combatir en Siria, su imagen encapuchada y amenazante, apuntando a cámara con una daga diciendo: “Nuestro cuchillo seguirá cortando vuestras cabezas occidentales” se convirtió un símbolo global de la barbarie de ISIS

Entre sus víctimas figuran 3 civiles estadounidenses: los periodistas James Foley y Steve Sotloff así como también un trabajador humanitario llamado Peter Kassing.

Este es el ser con cuya muerte, un militar estadounidense afirma creer “Estar contribuyendo a hacer del mundo un lugar más seguro”.

Sin embargo no pasan doce horas antes de que el autoproclamado Estado Islámico produzca una serie de atentados en represalia.

Pero… por qué Francia?

Apenas un par de meses después del atentado a “Charlie Hebdo” producido en los primeros días del año y que dejara doce muertos, el Parlamento francés emitió un informe en el cual constaba que “La mitad de los 3.000 europeos que se unieron al ISIS son franceses” decía además de “De esos 1.500 unos 200 ya habrían retornado al país siendo extremadamente difícil su identificación por encontrarse mezclados y mimetizados con la población civil”.

[

Qué consecuencias tendrán los actos terroristas de ayer?

Los Refugiados: la otra pata de la historia

El mundo ha visto en los últimos meses una oleada migratoria de refugiados golpear fundamentalmente a Europa. En líneas generales se trata de civiles sirios escapando de los horrores de la guerra que oprime a la estratégica Siria.

La imagen de un chico ahogado en las costas turcas, ya inanimado como una cosa, sacudió a las retinas del mundo.

0009955816

Trístemente,  este ícono nefasto no fue un hecho aislado: centenares de refugiados siguieron el mismo destino del niño ahogado. Esto sucedió en el contexto de una multitudinaria migración: millares de refugiados –en cifras que recordaron la segunda guerra mundial- pidieron asilo en Europa.

Las voces en contra de esta causa humanitaria tenían un solo argumento; “Muchos de ellos eran hombres en edad militar y provenían del territorio de ISIS”

Seguramente lo sucedido anoche pondrá en revisión lo hecho y los compromisos asumidos por países como por ejemploAlemania en términos de acogida a asilados.

La respuesta militar

Tras su retirada de Afganistán e Irak, Estados Unidos venía evitando la política “Boots on the ground” es decir, el despliegue de fuerzas terrestres en Medio Oriente, limitando sus acciones a ataques aéreos vía drones y operaciones “negras” obviamente negadas por el Pentágono.

Sin embargo, en días pasados –a fines de Octubre-  Obama, que había dicho 16 veces que no pondría “botas en Siria” cedió parcialmente a las presiones destinando “una pequeña fuerza de élite no mayor a 50 hombres” para asesorar y entrenar a los combatientes kurdos que combaten al ISIS.

El 22 de Octubre se produjo lo esperable: la primera baja militar norteamericana. Un comando “Delta force” murió combatiendo al ISIS en Irak. Desde entonces se ha producido una escalada militar que incluyó el despliegue de comandos y ayer, la “caza” del jihadista John.

Tras los ataques a civiles de ayer en Paris el primero en reaccionar públicamente no fue Hollande sino Obama.

Dijo que “nuestro estilo de vida estaba siendo atacado y la Unión Americana se pararía al lado de Francia en esta contienda”. En el mismo sentido fue el Primer Ministro Británico horas después. Esta Mañana Hollande prometió una “Enérgica Reacción”.

Todo hace pensar que Francia no reaccionará sola.

Anuncios