Alguna vez me dijeron que él fue quien había inventado esto de blindarse con los pobres  a costa de donaciones. Supongo que hoy se sorprendería de ver cuantos seguidores tuvo su “modus operandi” en nuestra región.

“El Patrón” compró afecto y sobre todo, respaldo, con una mínima parte del dinero proveniente del narcotráfico. Es decir que había conseguido a costa del delito, impunidad delinquir.

Escobar se había blindado en Medellín con los sectores más populares: por 500 casas construidas para los cirujas del Moravia (Hoy Barrio Pablo Escobar) existen multitudes que olvidan las 4000 Víctimas directas del accionar del capo del cártel.

En verdad me pregunto si “olvidan” o “ignoran ex profeso” a esos muertos. 

Será que existe una versión más moderna de la “lucha de clases” según la cuál los muertos de la clase media no importan si es que los sectores más postergados pueden obtener alguna vez un beneficio?

Será que hay multitudes dejadas de la mano de Dios, en las que solamente piensan quienes buscan servirse de ellas?

Amanecí mal esta mañana: nervioso, alterado, transpirado…  había tenido un muy mal sueño con carros bombas, con ese “paisaje del infierno” que dicen es el lugar en donde acaba de explotar una bomba: escombros y mutilados. Olor a muerte y dinamita. Quejidos y silencios.

Me tomó poco tiempo vincular a la pesadilla con la figura del capo narco y el partido de River que había visto anoche: Un partido con mi cuadro recibiendo un gol sobre la hora de un  equipo cuya figura se llama “Pablo Escobar”

No sin cierta malicia, el relator mencionaba una y otra vez el nombre y el apellido de esta persona: trato que no suelen  recibir el resto de los futbolistas.

Cómo será llamarse “Pablo Escobar” y andar por la vida? 

Apellido popular y nombre… qué decir? más que popular, bíblico!  Y sin embargo…  esa combinación! Seguramente ha de marcar a quiénes la lleven en su documento por algunas décadas más.

Vuelvo a pensar en “El Patrón”: 4 mil muertes y sin embargo… reivindicado por algunos gracias al asistencialismo a gente y lugares por dónde los gobernantes nunca pasan no estando en campaña.
  
“No dejó gobernar a tres presidentes, transformó en lenguaje, la cultura, la fisonomía y la economía de Medellín y del país. Antes  de Pablo Escobar colombianos desconocían la palabra “sicario”, antes de Pablo Escobar Medellín era considerada un paraíso. Antes de Pablo Escobar el mundo conocía a Colombia como “la tierra del café”. Y antes de Pablo Escobar nadie pensaba que en Colombia pudiera explotar una bomba en un supermercado o en un avión en vuelo. Por cuenta de Pablo Escobar hay carros blindados en Colombia y las necesidades de seguridad modificaron la arquitectura. Por cuenta de él cambió el sistema judicial, se replanteó la política penitenciaria y hasta el diseño de las prisiones, se transformaron las Fuerzas Armadas. Pablo Escobar descubrió, más que ningún antecesor, que la muerte puede ser el mayor  instrumento de poder” Revista Semana de Bogotá, diciembre del 93

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