Cada tanto pega la vuelta y reaparece, pero este Castells demacrado de hoy en Plaza de Mayo pidiendo cárcel para los gendarmes por el caso Maldonado se parece muy poco a aquél que por 2002 fuera una verdadera estrella mediática. 

Aquel Castells se acompañaba por multitudes con las que en general conseguía lo que exigía. Así por ejemplo logró que le otorguen el extraordinario predio de Paseo Colón y avenida San Juan o un kiosco-merendero en pleno Puerto Madero. Este otro Raúl, en cambio, va acompañado de apenas un puñado de gente pobre. 

Por aquellos años de gobierno Duhaldista, el referente barbado con su clásico poncho era una especie de pesadilla para los funcionarios de turno. Como por ejemplo cuando realizó la toma del Ministerio de Trabajo que duró varios días.

De aquella época de “Castells poderoso” es la anécdota que ahora voy a recordarles. 

LA ANÉCDOTA

Había problemas, como siempre, Con el inicio de las clases y Castells anuncio una medida en el Palacio Pizzurno. 

Esa mañana centenares de piqueteros llegaron junto a su líder a la estación Constitución. 

Para tener una idea de la fama de la que gozaba Castells en aquel momento sólo diré que recuerdo que era imitado en el programa de Marcelo Tinelli, razón por la cual los chicos que andaban por el hall de la estación le pedían de sacarse fotos con él.

Nosotros ya habíamos sido avisados de la llegada triunfal de Castells a Capital por eso le hicimos una formidable guardia de prensa. 

Frente a todos los micrófonos y cámaras Raúl anunció con tono marcial que iba a tomar el Ministerio de Educación.

Castells, con el dedo afirmando cada una de sus palabras, sostuvo que marcharía hasta el Palacio Pizzurno y lo tomarían. 

Como siempre, como era habitual en él, Castells acentuaba sus amenazas con datos que justificaban por qué era necesaria su acción.

Sin embargo al terminar la declaración periodística, cuando las cámaras se apagaron y cuando los micrófonos se alejaron Castells nos miró y nos preguntó: “chicos: Adónde queda el Ministerio de Educación?”

Se había mandado un speech de cómo marcharía hacia el lugar y cómo lo tomarían Pero la verdad es ni siquiera sabía la dirección del ministerio y que desconocía por ejemplo cuantas cuadras lo separaban desde Constitución al Palacio Pizzurno.

De alguna manera consiguieron viajar y esa tarde castells cumplió su amenaza y tomó el Ministerio de Educación.

La foto del día es la del referente barbado haciendo declaraciones medio cuerpo afuera desde una ventana de la planta baja.

Otros tiempos.

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