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Fatima Aparicio y el doble tormento: su agresor y la “Justicia”

Su ex pareja la atacó siete veces con una maza el año pasado, dejándola al borde de la muerte. La Justicia no se expidió y hoy vence la prisión preventiva por la que el homicida en potencia podría salir, e ir a vivir a su casa. Fátima Aparcio está preocupada: “Si me mata qué será de mis tres hijos?”. La víctima que avisa, un horror al que no podemos acostumbrarnos. Todavía estamos a tiempo.

Luis Ernesto Rondón atacó con premeditación y alevosía a su ex pareja: el 15 de mayo del año pasado la esperó escondido detrás de las cortinas de la ducha con guantes puestos y la atacó a mazazos, dejándola en coma internada por 15 días en terapia intensiva.

Fueron sus gritos, los ladridos de su perro y la aparición de sus vecinos los que le salvaron la vida. Rondón primero quiso asfixiarla. Al ver que no podía sacó una maza y la empezó a golpear en la cabeza, dejándola con fracturas en ambos arcos maxilares por lo que el forense le dijo que la pisó y pateó ya en el piso ocasionándole también edemas pulmonares.

Este animal, que no fue condenado durante un año por la justicia, podría salir libre hoy en virtud de terminarse el plazo de su prisión preventiva. La “Justicia” podría darle así, por omisión o inacción, una segunda oportunidad de terminar con el crimen que no pudo concluir.

El estado de Fátima fue entonces muy delicado: grave, con coágulos en el cerebro que pudieron dejarle daños irreversibles. Ella recuerda que Rondón al acudir sus vecinos, les dijo que “estaban con un problema familiar, pero lo estaban solucionando”. Sin embargo, éstos empezaron a notar su sangre que salía por debajo de la puerta y llamaron a la policía.

EL VIDEO DE LA ESCENA DEL CRIMEN

Además de padecer la violencia de un homicida, Fátima Aparicio se enfrenta a la complicidad de la “Justicia”: declara que su abogada se presentó en marzo para pedir la prórroga de la prisión preventiva, pero las juezas intervinientes todavía no se han pronunciado en pleno junio, una situación que no es casual ni inocua: al hacerse las distraídas las juezas intervinientes dejan al hombre en situación de ser liberado.

Este hombre no solo es un asesino, su reacción primera al saber que su mujer había pedido el divorcio fue robarle los documentos. Ella escapó de Salta a Tucumán por consejo de los policías que le dijeron “los hombres así no cambian más”. Sin embargo el homicida en potencia la persiguió y atacó en la provincia vecina. Ahora la vida de Fátima depende de juezas que por venales o distraídas dejan a su atacante al borde de la libertad.

No esperemos a que este homicida pueda concluir su crimen para que -por la presión social- las autoridades políticas pidan la remoción de la magistradas Stella Maris Arce y Alicia Freidenberg “intervinientes” en este caso.

marianorinaldi Ver todo

Periodista. Cronista.
Conduzco de "La Semana que Viene" programa que se emite por Radio Simphony.
También trabajo en el programa "En la trinchera" de Radio Led.
Fui Cronista de "El Exprimidor" (2002 hasta su finalización en 2019) reemplazando a Ari Paluch en la conducción en varias ocasiones.
Cronista de "El Rotativo del Aire" de Radio Rivadavia (entre 2001 y 2010).
Acreditado en Casa de Gobierno (2003/2018).
También Cronista y asesor parlamentario.
Realicé coberturas nacionales e internacionales como enviado por ejemplo al rescate de los mineros en Chile, Elecciones en España y Paraguay, Aniversario del Atentado de Atocha en Madrid entre otras cosas.

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